Carta al Señor Presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla Roiz

Carta al Señor Presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla Roiz

Cómo plataforma civil, académica y científica creada para fomentar la reconversión de los zoológicos hacia modelos éticos y ecologistas, nos dirigimos a usted tras recibir información continuada sobre el pésimo estado de los animales que se encuentran cautivos en el Palacio de la Magdalena. 

Queremos pedirle que de manera inmediata, como forma de garantizar el bienestar de esos animales, prevenir nuevas muertes y dar cumplimiento a las leyes, ponga en marcha un proceso de tres pasos en el siguiente orden:

1. Alimentar y cuidar: enviando profesionales a entregar alimento y atención veterinaria urgente.

2. Vaciar y reubicar: se debe poner en marcha un proceso de reubicación de todos esos animales y garantizar una derivación basada en criterios éticos y científicos a otros espacios adecuados.

3. Inhabilitar, de forma permanente, el Palacio de la Magdalena para volver a tener animales.

Existen distintas bases legales para tomar esta decisión de intervención de forma inmediata. Mencionamos algunas:

•El maltrato, abandono o deterioro intencionados o por negligencia de los animales de un parque zoológico es una infracción grave contemplada en la Ley 31/2003, de 27 de octubre, de conservación de la fauna silvestre en los parques zoológicos. 

•Esta situación también constituye infracción muy grave con arreglo a la Ley 3/1992, de 18 de marzo, protección de los animales de Cantabria (arts. 47 y 48). 

•Por la gravedad de los hechos, también podríamos estar ante un claro maltrato -injustificado- de los animales del art. 337 del Código Penal, que “viven bajo el control humano”. 

En ambos casos (vía administrativa o penal), procedería acordar como medida cautelar el decomiso de los animales y resolverse sobre su destino definitivo atendiendo a su protección y bienestar. En vía administrativa por personal de su Gobierno, además de la potestad de ordenar también el “cierre cautelar” del zoo o cierre definitivo (en la forma prevista por los arts. 12 y 15 de la Ley 31/2003, respectivamente; o en vía penal por la autoridad judicial de conformidad con los arts. 339 CP y 13 LECrim.  

Queremos recodar en esta carta que el maltrato animal en dicho zoo no es reciente sino histórico, ya que el mero hecho de mantener un oso polar en ese clima y dentro de este tipo de instalaciones demuestra de por sí una filosofía cosificadora de la vida animal.

Nuestro equipo técnico queda a su disposición para cualquier asesoramiento que podamos suministrarle.

Atentamente,
Rosario Carro, Coordinadora Científica.
Anna Mulà, Coordinadora Jurídica.