De un zoo a un santuario

De un zoo a un santuario

Aunque no la lista de salidas no está cerrada, Alarcón ha avanzado que las tres elefantas y el rinoceronte blanco se quedarán en el zoo porque en estos casos no se trata de una instalación a la que llegarán nuevos ejemplares sino “un santuario” dedicado a “cuidarlas al máximo””. Decía La Vanguardia sobre la nueva propuesta de Plan Estratégico del zoo de Barcelona. No es la primera vez que oímos que el zoo de Barcelona se considera a sí mismo un santuario para las elefantas, lo ha dicho en diversas ocasiones en público.

 

¿Cuál es la diferencia entre un zoo y un santuario?

 

Un santuario es una institución en la que viven animales que no se pueden liberar procedentes de incautaciones, de circos, de zoos, de otros santuarios… o bien animales heridos en libertad que no se llegaron a recuperar, para que vivan el resto de sus vidas en unas condiciones óptimas de bienestar y seguridad lo más parecido posible a cómo sería su vida en el hábitat natural. Los santuarios no permiten la reproducción de sus animales y su filosofía es evitar el lucro humano a partir de sus residentes no humanos y, a pesar de que en ocasiones sí realicen visitas guiadas, evitan la exhibición al público.

Un zoo nunca podrá ser un santuario para un elefante, a pesar de que las elefantas provinieran de lugares peores, como circos. Muestra de ello son las acentuadas estereotipias que a día de hoy siguen sufriendo, estos comportamientos podrían ser corregidos si se corrigiesen sus carencias (falta de espacio, falta de estimulación, imposibilidad de escoger con quién socializar…). En un santuario las elefantas tendrían la libertad de ser elefantas, eso no lo tienen en un zoo.

 

De un zoo a un santuario

 

Mimo y Arán

Estos dos osos pardos fueron trasladados del núcleo zoológico de Arties al santuario Medveotthon de Hungría el pasado 2017.

En 1996 la Generalitat de Catalunya dio de alta el núcleo zoológico de Arties para albergar a Dami y Mimo, que venían de un decomiso, para exponerlos al público como herramienta de “educación ambiental”. Tras la muerte de Dami adquirieron a la hembra Arán del Parque de Naturaleza de Cabárceno.

En 2012 diversas asociaciones animalistas empezaron una campaña para conseguir trasladar a ambos individuos y, tras diversas dificultades burocráticas, lo consiguieron.

Cecilia

 

El caso de Cecilia es un gran precedente para todos aquellos animales que han sido privados de libertad por parte de los zoos. Cecilia es el primer animal no humano sujeto a derechos.

Esta chimpancé de 20 años vivía en el zoo de Mendoza. Habitaba sola desde el año 2014, cuando los compañeros con los que cohabitaba, Charly y Xuxa, murieron en un lapso de 6 meses. Un fallo judicial histórico reconoció a Cecilia como un sujeto no humano y recibió el Habeas Corpus, la figura legal que se utiliza para casos de personas privadas ilegítimamente de su libertad.

Tras un árduo trabajo, el 5 de abril de 2017, llegó al Santuario de Sorocaba, Brasil, donde pudo pisar por primera vez el suelo natural y relacionarse con sus iguales de un modo lo más natural posible.

 

 

Laura

 

Laura es un búfalo asiático que desde enero está viviendo en el Santuario Equidad, el santuario de la Fundación Franz Weber. Laura vivía en el zoo de Colón, en Buenos Aires, que, al cerrar, está enviando todos sus animales a santuarios y reservas.

 

 

Pelusa

 

Pelusa es una elefanta que aún vive sola en el Zoo de la Plata, aunque no por mucho tiempo. Ya ha empezado el entrenamiento para el complejo viaje hasta brasil, donde le espera un santuario de la región de Mato Grosso. La Fundación Franz Weber está trabajando activamente para poder hacer efectivo este traslado, junto con el Santuario de Elefantes de Brasil, Elephant Voices, Global Sanctuary for Animals y el equipo técnico del zoo de La Plata.