El Sábado 12 de febrero se aprobó, en la Comisión de Medio Ambiente de la Convención Constitucional de Chile, la iniciativa sobre el principio de no exhibición de animales silvestres.  

El debate sobre la exhibición de animales silvestres ha llegado a Chile, y lo hace en un momento decisivo de la historia política del país, a través de su actual proceso constituyente. En el año 2020 comenzó este proceso para la redacción de una nueva carta magna, luego de un plebiscito donde se preguntó a la ciudadanía “¿Quiere usted una Nueva Constitución?” debiendo decidir entre dos opciones: Apruebo o Rechazo. La opción Apruebo ganó con el 78,27% de las preferencias. El órgano encargado de redactar una nueva Constitución es la Convención Constitucional, integrada por un grupo de 155 miembros llamados Convencionales Constituyentes quienes están encargados de proponer y definir los contenidos de la nueva constitución. 

El pasado sábado, en la Comisión que se encarga de los asuntos relacionados al Medio Ambiente y Recursos Naturales dentro de esta Convención, se expusieron y votaron iniciativas de normas relativas al derecho de los animales no humanos, siendo una de las aprobadas la trabajada entre la convencional Constanza San Juan y la delegación chilena de la Fundación Franz Weber, propuesta que versa sobre la exhibición de fauna silvestre. 

 El origen de los animales: la conservación compasiva y el tráfico. 

Los zoos obtienen sus animales de tres formas muy distintas entre sí: a través de la reproducción, a través del intercambio con otros zoos, y a través de los rescates. Cada una de ellas propone debates éticos de distintos calados.  

Dentro del debate sobre el futuro de los zoológicos en Latinoamérica se debe abordar -inevitablemente- el asunto sobre el tráfico de especies, ya que la gran mayoría de los animales que hoy se encuentran en un zoo latinoamericano provienen de decomisos, incautaciones y rescates de animales que fueron víctimas del tráfico legal e ilegal de animales. Una normativa que prevea la formalización de los zoos como centros de las 3Rs (rescate, recuperación y reubicación) debe incluir un abordaje de las cooperaciones nacionales e internacionales para trabajar en red y prevenir o gestionar el tráfico de especies, además de comenzar un camino de nuevos estudios académicos que prioricen los programas de reubicación. 

Otra forma de obtención de animales de los zoos es a través de la reproducción, muchas veces deliberada y controlada y muchas otras veces fruto de la desatención y la desidia. En el segundo escenario se propone un freno a toda reproducción no deseada a través de separación o esterilización, mientras que en el primer caso se propone un protocolo de análisis a través del cual se pueda determinar si los individuos reproducidos forman parte de un programa de reintroducción en la naturaleza, y si ese programa genera efectos positivos en un hábitat. Para ZOOXXI, un modelo de conservación que no contemple la reintroducción no persigue objetivos ecológicos sino económicos.  

Por último, la obtención de animales a través de intercambios rara vez responde a un criterio de mejora de las condiciones de vida del animal en sí, sino que el objetivo es encontrar parejas reproductivas que solo tienden a ir llenando el zoo de crías para su exhibición, que crecerán y morirán también allí.   La Plataforma ZOOXXI aboga por la conservación compasiva, enfoque multidisciplinar de la conservación en el que se busca acercar posiciones entre la protección individual de los animales y la preservación de la biodiversidad, las especies y los ecosistemas. En el caso de los zoos, esto pasa porque los animales no estén condenados a vivir o a ser reproducidos en cautividad de por vida, ni a darles muerte por razones de gestión, como sucede en muchos zoos europeos que, lamentablemente, hacen de modelo de algunos pocos zoos chilenos. Para divulgar estas ideas la plataforma creó una web científica: http://www.conservaciocompassiva.org/es/ 

 Un debate global.  

El avance científico en el conocimiento de los otros animales y los efectos que sufren por la cautividad y exposición al público, sumado a un régimen de confinamiento en climas y condiciones que no coinciden con las necesidades propias de cada especie, ha provocado un movimiento mundial creciente que aboga por una transformación profunda en las instituciones y centros dedicados a la exhibición de fauna silvestre, como son los zoológicos y los acuarios.  

 En este sentido, la Fundación Franz Weber es promotora internacional de la iniciativa ZOOXXI, que impulsa y acompaña diversos procesos de reconversión de zoológicos a nivel global. El objetivo de la reconversión de los zoológicos es instalar una nueva forma de relacionarnos con la naturaleza y particularmente con la fauna silvestre, superando la tradicional lógica de la exhibición que se encontraba instaurada en estos centros, y poniendo a la naturaleza en el centro del debate de la conservación de especies.  

 El debate político en Chile.  

En base a esta propuesta, la Convencional Constituyente por el distrito 4, y parte de la Comisión de Medio Ambiente de la Convención Constitucional de Chile, contactó a la directora de la delegación chilena de la Fundación Franz Weber, Camila Ahumada, para redactar una norma complementaria de aquellas que ya se están discutiendo sobre la inclusión de los animales en la nueva Constitución, y que fue presentada por diversos convencionales como César Uribe, Francisco Camaño, Camila Zarate, entre otros. 

 La propuesta contó con un inciso único y otro transitorio, del cual solo fue aprobado el primero, que dice lo siguiente: “Asimismo, la fauna silvestre no será objeto de exhibición”. Esta norma fue expuesta por la Convencional Constanza San Juan, y por el abogado José Binfa, parte del equipo jurídico de la delegación chilena de la Fundación Franz Weber. De aprobarse esta norma en el pleno de la convención, Chile incluiría el principio de no exhibición de fauna silvestre en la nueva constitución, lo que abrirá una nueva etapa en los centros que hoy se denominan como zoológicos o acuarios, para transitar procesos de reconversión orientados a la conservación de hábitats y a la protección de la biodiversidad. 

 Ahora resta seguir el proceso de las normas aprobadas, siendo ahora sujeta a indicaciones, para luego ser enviada al pleno de la Convención Constitucional.