Estas cifras no justifican la cautividad

Estas cifras no justifican la cautividad

La misión del zoo de Barcelona es intervenir activamente en la conservación de la naturaleza, de este modo justifica su permanencia y la existencia de miles de animales encerrados en sus instalaciones.

ZOOXXI ha analizado el éxito del zoo de la capital catalana en el desempeño de los objetivos de conservación y reintroducción de las especies que alberga. Lo ha hecho a través de un análisis estadístico sobre el número de animales en programas de conservación, el número de animales reintroducidos y el número de animales que viven en el zoo que no se encuentran amenazados en la naturaleza. Este estudio se ha llevado a cabo basándose en los animales referenciados en el “Inventario de la Colección Animal 31.12. 2013” realizado por el zoo de Barcelona. En este informe no se han analizado otros programas de conservación en los que participa el Zoo de Barcelona en colaboración con otras entidades o de otros lugares del mundo si los animales involucrados no son los que viven en sus instalaciones.

 

EAZA

El zoo de Barcelona pertenece a la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA), quien establece dos niveles de programas de cría:

  • El Programa Europeo de Especies Amenazadas o EEP (European Endangered Species Programme), que implica un manejo intensivo de la población de una determinada especie a través de su cría en cautividad en la red de zoos que conforman la EAZA, por encontrarse amenazada en la naturaleza. 
  • El Libro de registro Europeo ESB (European Studbook) para especies con un nivel de amenaza menor. Recopilan información sobre nacimientos, muertes, transferencias y movimientos de los zoos y acuarios de la EAZA.

 

Mamíferos

El zoo de Barcelona, en 2013, albergaba 602 individuos mamíferos, de los cuales, 150 (el 24,92%) se encontraban en programas de conservación EEP, 94 (el 15,61%) se encontraban en el Libro de registro Studbook y 358 (el 59,47%) no se encontraban en ningún tipo de programa de la EAZA.

328 animales (el 54,48%) se encontraban en situación de Preocupación Menor (LC) o No Evaluados (NA) por la IUCN (International Union for Conservation of Nature). Estos animales no se encuentran en peligro en la naturaleza.

¿Y todo para qué? Para que de este 24,92% de mamíferos que en programas de conservación EEP solo se haya intentado la reintroducción efectiva y cuantificable al medio de la Gacela Dorca Sahariana, lo que supone el 1% de los mamíferos del zoo.

 

Aves

En el zoo de Barcelona, en 2013, vivían 693 aves de las cuales 63 (el 9,09%) estaban en programas de conservación EEP, 89 (el 12,84%) se encontraban en el libro de registro Studbook y 541 (el 78,07%) no se encontraban en ningún tipo de programa de la EAZA.

502 individuos (el 72,44%) se encuentran en situación de Preocupación menor o amenazadas en la naturaleza según la IUCN.

Este sufrimiento que les causamos con la cautividad es totalmente gratuito, pues no se ha intentado la reintroducción de ninguno en su hábitat natural.

 

Reptiles

En el zoo de Barcelona vivían, en 2013, 415 reptiles, de los cuales 24 (el 5,78%) se encontraban en programas de conservación EEP, 37 en el libro de registro Studbook (8,92%) y 354 individuos (el 85,30%) no se encuentran en ningún tipo de programa de la EAZA.

El 55,42% de los reptiles se encontraban en situación de LC (No amenaza), el 32,30%, o no evaluados.

No se realizan programas de reintroducción efectiva de reptiles exóticos, sin embargo, sí se realizan programas de cría y reintroducción efectiva al medio de especies autóctonas como la tortuga Galápago leproso o la Tortuga mediterránea.

 

Anfibios

En 2013 el zoo de Barcelona albergaba 189 individuos. Ninguno de ellos se encontraba en un programa de conservación EEP, 8 individuos (4,23%) se encontraban en el programa ESB de la especie Rana gigante de la isla Montserrat, el resto, 181 individuos (el 95,77%) estaban sin ningún tipo de programa de la EAZA.

61 anfibios (el 32,30%) se encuentran en situación LC o de no amenaza en la naturaleza.

De todos los programas de conservación establecidos por la EAZA, solo 1 taxón se encuentra en programas de reintroducción de la EAZA que han conseguido la reintroducción de individuos al medio, lo cual supone el 0,3% de los taxones.

Fuera de programas de la EAZA, sí se hace conservación y reintroducción de especies autóctonas como el Tritón del Montseny o el Sapillo balear, que suponen el 15,38% de los taxones anfibios. En colaboración con entidades locales o la Generalitat de Catalunya, hay 10 taxones de especies autóctonas en programas de reintroducción locales. Esto supone el 3% de los taxones.

Atendiendo a estas estadísticas, vemos cómo la mayoría de individuos que viven en el zoo no tienen interés para la conservación, pues no están en peligro en la naturaleza. Además, la mayoría de ellos no disponen de ningún programa de reintroducción efectivo y cuantificable.

La cría en cautividad no es efectiva para el mantenimiento de las poblaciones si no se realizan importantes esfuerzos para la conservación de los hábitats naturales, donde la destinación de los recursos sería mucho más efectiva. Además, los programas de reintroducción con éxito son los de especies autóctonas.

Todo esto nos lleva a la conclusión de la necesidad de un cambio urgente en el modelo de conservación de los zoos actuales, pues no estamos hablando de una conservación de los animales y la naturaleza efectiva. Estas ridículas cifras no justifican la permanencia de miles de animales encerrados en zoológicos, animales que nacerán y morirán en cautividad sin ninguna oportunidad de conocer el medio silvestre y con efecto nulo en los hábitats naturales. Siguiendo con este modelo, los animales desaparecerán de la naturaleza y pensaremos que el estado natural de éstos es la cautividad.