¿El programa ZOOXXI pretende cerrar los zoos?
No. Justamente el nombre de la campaña no propone que se cierren los zoos, pero si exige un zoo diferente, totalmente diferente al modelo actual. Un zoo adaptado a la ética y al conocimiento del siglo XXI.

¿No se pueden liberar a los animales?
Desgraciadamente no, la mayor parte de los animales que viven en cautividad no pueden ser liberados, dado que en la naturaleza no conseguirían sobrevivir. Por esta razón tenemos que encontrar y crear los espacios en los que puedan vivir mejor que en la actualidad, aunque nunca será de manera plenamente autosuficiente. No obstante, en aquellas especies para las cuales existen programas de reintroducción se valorará esta opción, siempre y cuando en el zoo hayan los candidatos idóneos para hacerlo.

¿Por qué mantener los zoos abiertos?
Un zoo orientado al desarrollo de programas de conservación y reintroducción para las especies autóctonas de su zona, es un zoo necesario. Un zoo que pueda albergar, cuidar y recuperar un animal salvaje herido o procedente de un decomiso o de una situación de maltrato es un zoo necesario. Necesitamos mantener el zoo, pasando de la utilización de los animales hacia la utilidad para ellos.

¿No perderán dinero las ciudades?
Al contrario. Las ciudades no perderán dinero porque la mayoría de los zoos públicos son un gasto para las ciudades, no son una fuente de dinero. Porque el prestigio y el respeto que un cambio como este promoverá en la imagen de las ciudades no tiene precio. Porque hoy en día los zoos suelen recibir turismo pero no provocar turismo ni otras dinámicas de financiación que se pueden generar con el modelo que proponemos.

¿El nuevo zoo no será menos interesante y educativo que el modelo actual?
¡Sumar atracciones suma interés! Se sumarán las atracciones virtuales, los contenidos educativos interactivos, y se mantendrá la presencia de los animales que no vayan a poder ser trasladados en un primer momento, la de animales rescatados para su recuperación y, a largo plazo, la de los autóctonos en programas de reintroducción.
Por otro lado, el nuevo modelo educativo de ZOOXXI propone ampliar el foco y añadir a la educación sobre la especie, la educación referente al individuo. Un modelo empático en el que preguntamos por las necesidades e intereses concretos del animal que tenemos delante será, sin duda, una experiencia altamente interesante, emocionante y enriquecedora. El interés radica en la capacidad de fomentar la curiosidad hacia nuestro entorno y estirar de esta curiosidad para saber más sobre los animales, las plantas, los ecosistemas.
Además, gracias a los contenidos interactivos, las personas amantes de los animales se los podrán llevar para casa de forma virtual.

Y los niños ¿dónde verán un elefante, entonces?
Éste es un ejemplo para explicar que en los zoos actuales los niños no pueden ver la realidad de los animales salvajes. En los zoos convencionales los niños no ven elefantes, ven un cuerpo de elefante que no tiene comportamiento de elefante: no se mueve en grandes manadas, ni camina 40 kilómetros al día, ni come el 80% del tiempo que pasa despierto, no hace rituales funerarios, ni ejercita el modelo matriarcal de aprendizaje. En un zoo como el que proponemos se facilita la aproximación del niño a la verdadera existencia del elefante mediante contenidos educativos virtuales y tecnologías audiovisuales muy desarrolladas. Todo ello reforzado con explicaciones de por qué no se tienen “elefantes”, teniendo hasta modelos de elefantes en escala real.

¿Este modelo será más caro para el usuario?
No hay motivo por el que la entrada tenga que ser más cara, dado que los costes operativos del zoo seguirán siendo los mismos.

¿Por qué hay que cambiar el zoo?
Porque su modelo ha quedado obsoleto. Los zoos han experimentado grandes cambios en la historia. Muchos de ellos, por ejemplo, llegaron a tener humanos encerrados (personas pigmeas, esquimales, pero también personas poco comunes como enanos, albinos, con joroba), incluso hasta la década de los 60. Esto demuestra que son instituciones que necesitan una constante revisión y cambio. Hoy en día la ciencia no nos permite seguir mirando hacia otro lado: nos ha confirmado ya que los animales son seres que sienten, con sus propias necesidades, expectativas, organización social, objetivos vitales e intereses propios. Los diversos zoos del mundo deben ir adaptándose a esta realidad.

Entonces, ¿será un zoo sin animales?
La mayoría de zoológicos tienen densidades de animales muy elevadas, muchos animales en poco espacio. Es prioritario para el bienestar de los animales un cambio de esta situación. Por otro lado, a corto plazo los zoos tendrán los mismos animales, a medio plazo algunos menos, y a largo plazo habrá especialmente fauna autóctona en programas de reintroducción, además de animales rescatados.

¿Qué animales se irán y cuáles se quedarán?
Éste será un proceso abierto y democrático. La propuesta de ZOOXXI es hacer un listado de animales que pueden marchar a santuarios o reservas, donde puedan desarrollar su comportamiento natural y su personalidad, y que sea la propia sociedad la que vaya protagonizando la dinámica de traslados. Por ejemplo, una ONG, un colegio, una oficina, un grupo de amigos o cualquier persona física, puede organizar colectas para asumir los gastos del traslado. De esta forma cada persona jugará un papel fundamental en estas decisiones. Así el nuevo zoo será un zoo más ciudadano, transparente y participativo. El visitante dejará de ser un mero espectador para pasar a ser un protagonista.

¿Hay otros proyectos similares en el mundo?
No. Ninguno tiene una visión tan progresista y vanguardista. Este modelo contará con un comité ciudadano, científico y educativo, entre otros, para garantizar un modelo transparente, de participación ciudadana, con una estructura científica al servicio de los animales y con un modelo educativo efectivo para la ciudadanía.

¿Cuánto dinero vale la reconversión?
No necesariamente tiene que haber un coste añadido. Puede hacerse con los presupuestos habituales de los zoos.

¿Tienen ustedes asesoramiento técnico y científico?
No solo contamos con asesoramiento sino que la matriz de nuestra Plataforma es el propio comité científico. Aquí contamos con personalidades en el campo científico como Carmen Maté, doctora en zoología (etología de primates) y exdirectora del zoo de Barcelona y Jaume Fatjó, etólogo y presidente del Comité de Protección Animal del Colegio de Veterinarios de Barcelona, y cerca de 20 científicos que han completado los dossieres de los cuales se nutre la campaña.

¿Esto podrá afectar al turismo?
¡Al contrario! Un nuevo modelo de zoo puede ser un nuevo motor de turismo de calidad. Un nuevo motor dinamizador de la ciudad, al disponer de nuevos espacios cerrados dedicados a eventos científicos internacionales, conferencias, lugares de aprendizaje para niños, jóvenes y adultos mediante modelos audiovisuales e interactivos. Los espacios cerrados con los que contará el nuevo zoo permitirán su actividad todos los días del año, a pesar del mal tiempo, cosa que no pasa en la mayoría de zoos actuales.

¿Se perderán puestos de trabajo?
No, todo lo contrario. Al disponer de nuevos contenidos, como el tecnológico, será un zoo mucho más visitado y transitado. Por tanto, podrá generar más y nuevos puestos de trabajo. Muchas personas cambiarán de funciones, pero no perderán su trabajo.

¿Qué pasará cuando el programa se aplique, en qué se percibirá el cambio?
El cambio será muy gradual y lento, al tener que consolidarse el cambio de visión y de rumbo. El día en el que el programa se aplique será como un barco que mueve el timón, que sigue en el mismo sitio pero que se dirige hacia otra parte.

¿Todos los zoos deberían reconvertirse, o hay zoos que son buenos?
Todos tienen algo que cambiar, pero algunos más que otros. Existen varias clasificaciones de parques zoológicos, y a cada uno le corresponde una tarea diferente en función de su grado de adaptación a la época en un sentido científico y ético.

¿Será un zoo menos divertido?
Todo lo contrario. ZOOXXI tiene un importante interés en mantenerse como una institución para el entretenimiento, pero con una nueva orientación y funcionalidades más amplias. Las siguientes son las líneas de actuación propuestas: mejorar la interactividad, aumentar los espacios para la recreación educativa, desarrollar contenidos más interesantes para el público actual y, además, captar a un nuevo público amante de los animales, de la ciencia, de la ecología y de las nuevas tecnologías.

¿Qué pasa con aquellos zoos que se encuentren en fases de remodelación de sus instalaciones?
Nada. Las instalaciones recientemente remodeladas serán útiles y podrán ser aprovechadas por otras especies de animales. Las inversiones realizadas por el anterior modelo de zoo serán reaprovechadas para los nuevos espacios que requiere la propuesta ZOOXXI.

¿Quién promueve la campaña?
Desde hace 7 años una red de activistas, científicos y educadores (entre otros), que ha ido creciendo y consolidándose en 9 grupos de trabajo: científico, sociológico, archivo, comunicación, educación, arte, activismo, eventos y campaña. Su representación se realiza a través de una Plataforma de 21 personalidades representativas de las instituciones, de la política, del mundo empresarial, académico, de los colegios profesionales, de las organizaciones civiles y mediáticas. A nivel internacional la campaña cuenta con el soporte de la Fundación Franz Weber y de la Asociación Animalista LIBERA!.

¿Qué tiene que hacer un zoo que quiera reconvertirse en un ZOOXXI?
Simplemente decirlo. Teniendo en cuenta que este programa pide un cambio imprescindible en la misión y visión del zoo, la reconversión propuesta tiene un abanico enorme de ventajas y una de ellas es la mecánica pausada y progresiva que se plantea hacia la reconversión total. En los primeros estados de la aplicación del programa de reconversión ni el zoo ni sus trabajadores ni los visitantes notarán ningún cambio significativo pero, no obstante, desde ese día todo será diferente, todo habrá cambiado.