Incumplimiento la ley de protección animal: sancionan en Cataluña al mayor grupo empresarial de gestión de zoológicos

Incumplimiento la ley de protección animal: sancionan en Cataluña al mayor grupo empresarial de gestión de zoológicos

 

  • Seis delfines que pertenecen al programa de cría en cautividad para especies en peligro de extinción (EEP) de la EAZA permanecieron durante 4 meses en una piscina de olas que simula una playa y tiene 1,80 metros de profundidad en su parte más honda en el parque acuático de Tarragona, Aquopolis

  • Se trata de la primera vez que una entidad que gestiona zoològicos es sancionada por una conducta contraria a la legislación sobre protección animal. Una situación de maltrato que contaba con el amparo de asociaciones y organismos nacionales e internacionales

  • La decisión del traslado fue tomada por Jesús Fernández que, además de ser el director de operaciones de Parques Reunidos, presidente de la AIZA y tesorero de la EAZA, es profesor de un máster de Bienestar Animal en la UAB.

 

Parques Reunidos, el grupo empresarial que gestiona 61 parques en el sector del ocio en 14 países del mundo, incluidos numerosos zoológicos, ha sido sancionado por incumplir la normativa sobre protección de los animales durante el traslado y mantenimiento de 6 delfines en las instalaciones del parque acuático Aquópolis de Tarragona.

Durante cuatro meses, los delfines Rocco, Sting, Bravo, Tonet, Rumbo y Zeus fueron mantenidos en una piscina no apta para ellos. El parque de animales Selwo-Marina de Benalmádena (Málaga) tenía que hacer obras y mandó a estos individuos a Aquópolis, un parque acuático con delfinario en Vila-Seca (Tarragona). Durante este tiempo, los seis cetáceos vivieron en una piscina de olas que simula una playa y tiene 1,80 metros de profundidad en su parte más honda.

La sanción proviene a raíz de una investigación del SEPRONA en 2017 junto con veterinarios de los Servicios Territoriales del Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Catalunya que acudieron a las instalaciones del parque acuático de Salou para acreditar la presencia de un grupo de delfines en condiciones deficientes. Según indica la Administración en su Resolución, el informe veterinario afirma que la piscina de olas donde se alojaron los delfines cuenta con varias limitaciones como la falta de sombras y la escasa profundidad, dada la envergadura de los propios animales, que no les permite el normal desarrollo de los movimientos. Además, dicha piscina no estaba incluida en el ámbito autorizado como núcleo zoológico que únicamente incluía el delfinario existente.

Es la primera vez que una entidad empresarial que gestiona zoológicos es sancionada por la comisión de una conducta contraria a la legislación sobre protección animal.

Estos delfines, a pesar de ser una especie que no se encuentra en peligro de extinción, forman parte del programa de cría en cautividad para especies en peligro de extinción (EEP) de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios y el traslado fue amparado por las asociaciones nacionales e internacionales. De hecho, el director de operaciones en Europa de Parques Reunidos, Jesús Fernández, es la misma persona que preside la Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios (AIZA) y es tesorero en la EAZA. Estas mismas organizaciones enviaron cartas al Ayuntamiento de Barcelona, cuando la ciudad se declaró ciudad libre de cetáceos en cautividad, mostrando su oposición al traslado de los delfines del zoo a un lugar que no sea determinado por estas mismas organizaciones. Más recientemente, se han dirigido a la institución municipal para instarle a detener la tramitación de la Iniciativa Ciudadana ZOOXXI, que propone una modificación de la Ordenanza de Protección, Tenencia y Venta de Animales para transformar el zoo de Barcelona y “adaptarlo a la ciencia y la ética del siglo XXI”.

“Es paradójico, pero esas personas que toman este tipo de decisiones tienen reconocimiento científico y académico, y sin embargo no paran de hacer chapuzas. A estas chapuzas también le llaman “ciencia”. El señor Jesús Fernández, además de ser el responsable de esta decisión, es director de operaciones de Parques Reunidos, presidente de la AIZA y tesorero de la EAZA, y es profesor de un máster de Bienestar Animal en la UAB. Esto demuestra que el prestigio es algo relativo a la construcción de un relato, no necesariamente a su desarrollo técnico, el buen nombre de algunos científicos tiene que ver o con aciertos del pasado o con relaciones personales y económicas, pero no siempre está relacionado a sus aportes hacia el progreso de la ciencia. La buena noticia es que la ciencia siempre se renueva en el debate, hay nuevas formas de ver lo mismo, hay nuevos perfiles, hay nuevas ideas para una ciencia basada en la ética, en la compasión y los nuevos conocimientos que hemos adquirido en el siglo XXI. Toda esta actitud lobbista de las asociaciones internacionales de zoos y acuarios que deberían velar por la protección de los animales y la naturaleza es la que desenmascaramos en nuestro portal online www.lamanodetrasdelzoo.org” Ha reflexionado Leonardo Anselmi, portavoz de ZOOXXI y presidente de la ONG Libera, que fue parte interesada en el expediente sancionador, sobre este caso.

“Casos como este nos demuestran los verdaderos intereses de estas asociaciones internacionales, que quedan lejos de la conservación de los animales y la naturaleza. Los delfines mulares no se encuentran en peligro de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, pero los parques aprovechan estos programas para intercambiar y criar delfines y seguir ganando dinero a su costa. Son los lobbies internacionales del tráfico legal de especies. Pero la ciudad de Barcelona se posiciona claramente en contra de estas prácticas, se ha movilizado y les plantarán cara el 3 de mayo, el día en que tendrá lugar la votación final de la Iniciativa Ciudadana ZOOXXI, que pondrá fin a estas crueles prácticas”, ha añadido Anselmi.