Los zoos son el reflejo de la sociedad

Los zoos son el reflejo de la sociedad

Los zoos son un reflejo de la sociedad, o deberían serlo. El origen de estos centros cuenta con una historia vergonzosa y cruel que no debemos olvidar. Los zoos, tal y como los conocemos hoy en día, tienen su origen en la propaganda colonial. Nacieron para demostrar la conquista de tierras lejanas y lo hicieron expoliando la naturaleza de los países colonizados.

Así, muchos animales exóticos fueron extraídos de sus hábitats naturales y exhibidos en las ciudades de occidente cuyos habitantes jamás habían visto especies como estas. No se limitaron simplemente a traer animales no humanos, también se exhibieron personas. No hace relativamente demasiado tiempo de la realidad insólita y denigrante de los zoológicos de humanos en el mundo occidental.

A pesar de que en aquel entonces ya en Occidente se extendía la idea de igualdad entre todas las personas, muchos humanos fueron objetos de exhibición. Se expusieron personas de diferentes etnias y orígenes (mayoritariamente africanas) justificándose con su supuesta “inferioridad” y “excentricidad” racial. Estas exhibiciones de finales del siglo XIX servían para legitimar el colonialismo. Enfatizaban aspectos sensacionalistas como el salvajismo o la brutalidad de los nativos estableciendo siempre una clara diferenciación entre colonizadores y colonizados y así evidenciar su superioridad. Esta desigualdad de razas justificaba el movimiento colonial y al comparar a los nativos salvajes con animales también salvajes se demostraba cómo el colonialismo podría haber mejorado sus vidas.

La última exposición de humanos fue en la Exposición Universal de Bélgica en el año 1958. Cómo veis no está muy lejos la época en la que eran legales este tipo de humillaciones y vejaciones, en las que no importaba arrancar a seres humanos de sus tierras de origen y exponerlos en contextos totalmente hostiles.

Estos espectáculos eran legales, sin embargo, ¿eran éticos? Comparémoslo ahora con el resto de especies de animales que hoy siguen siendo expuestos en zoológicos. El especismo cuenta con bases similares a las del racismo, y las consecuencias de éste afectan a miles de seres con capacidad de sufrir y sentir, con intereses propios y con conciencia (Declaración de Cambridge, 2012). Pensemos si los zoos de hoy en día son éticos. Si con todo lo que sabemos, con todos los conocimientos científicos y la sensibilidad que tenemos hoy en día son un reflejo de nuestra sociedad.

Los zoos han evolucionado junto con la sociedad, pero los zoos modernos son herederos de este afán de conquistar la naturaleza y exhibir el dominio. Se debe hacer un cambio de paradigma. Debemos seguir avanzando hacia un zoo que nos represente y del que podamos sentirnos orgullosos y orgullosas, un zoo donde no se mantenga animales encerrados para el disfrute de los humanos, con nulo efecto en la conservación de la naturaleza. Ya no necesitamos animales encerrados para aprender de ellos, las nuevas tecnologías están a nuestro alcance y pueden mostrarnos la verdadera realidad de los animales, no la realidad en cautividad que nada tiene que ver con los comportamientos naturales de los individuos. Avancemos hacia un zoo ético, científico y educativo, hacia un ZOOXXI.