Muere Anak, la única superviviente de los delfines capturados en libertad que adquirió el zoo de Barcelona

Muere Anak, la única superviviente de los delfines capturados en libertad que adquirió el zoo de Barcelona

 

  • ZOOXXI tiene información sobre el sabotaje que efectuó la Asociación Europea de Zoos y Acuarios sobre la ciudad de Barcelona tras la decisión de convertir-se en una ciutat lliure de cetacis en captivitat
  •  Las agresiones entre ellos, las estereotipias y las muertes avalan el sufrimiento que estos animales tienen en cautividad. Decir que pueden tener bienestar en una piscina, por muchos litros de agua que tenga, es una broma de mal gusto.

 

 

La madrugada de este miércoles ha muerto la última hembra del zoo de Barcelona, Anak, de 34 años, a causa de un proceso vírico.

Anak era la última superviviente de los delfines capturados en libertad adquiridos por el zoológico de Barcelona. 

El delfinario del Barcelona abrió en 1965, siempre albergando en sus instalaciones delfines de la especie Tursiops truncatus o delfín mular, a pesar de que no se halla amenazado en la naturaleza. Entre 1965 y 1989 el zoo adquirió 24 delfines procedentes de capturas de la naturaleza en estado salvaje. Anak, capturada en Cuba en 1989, era la única superviviente.

Siendo que las instalaciones han sido, desde sus inicios, deficitarias, ni los actuales comités científico ni de ética han elaborado informes al respecto. De hecho, el actual comité de ética está formado por conservadores y veterinarios del zoo. La nueva ordenanza, tras la aprobación de la Iniciativa Ciudadana ZOOXXI, prevé la creación de un nuevo Comité científico y de ética formado por expertos independientes. De esta forma se evitará todo el cúmulo de intereses corporativistas que durante años y desde sus inicios ha caracterizado el encierro de la mayoría de los animales que, como los delfines, siguen en cautividad en los zoos por su gran rentabilidad económica. A pesar de las deficiencias, el zoo continuó reproduciendo a los animales. Anak tuvo 4 hijos, dos machos y dos hembras. El más joven, Nuik, aún vive en el delfinario del zoo de Barcelona, los otros dos, Leia y Kuni están ahora en el Oceanográfico de Valencia. El último nacimiento (Nuik) tuvo lugar en el 2012. En esta toma de decisiones se encontraba el actual equipo de conservadores y veterinarios, quienes le deben a la ciudadanía explicaciones por estas prácticas. 

Incluso la EAAM (European Association for Aquatic Mammals) ha reconocido que los cetáceos nacidos en cautividad nunca se adaptarían al medio natural y que tendrían pocas probabilidades de sobrevivir al océano. La cría en cautividad de cetáceos nunca ha contribuido de a la conservación de estas especies y seguramente nunca lo hará. Además ningún experto independiente ha recomendado criar estos animales en cautividad por motivos de conservación. El caso del delfín mular es uno de los muchos casos que demuestran que los EEPs, Programas Europeos para la cría en cautividad de especies en peligro, no tienen ninguna función conservacionista en la mayoría de los casos. Mientras en Europa los delfines se incluyen en un EEP que se maquilla como un producto conservacionista, en otras partes del mundo los zoos continúan capturando delfines salvajes para rellenar sus piscinas, en un acto más de completa descoordinación entre zoológicos. Esto deja en evidencia el objetivo de los EEP no tienen la función de conservar especies sino de obtener animales para mantener los zoos de forma más barata que las capturas.

 

LA EAZA SABOTEA EL TRASLADO DE LOS DELFINES

 

Los 5 individuos (3 que viven en el zoo de Barcelona y 2 que se encuentran en el Oceanográfico de Valencia) esperan desde hace dos años poder ser trasladados a un lugar donde cuenten con mejores condiciones. 

La EAZA envió una carta al Ayuntamiento de Barcelona tras declararse ciudad libre de cetáceos en cautividad, afirmando que los delfines son parte del EEP y que para garantizar una gestión eficaz todos los zoos miembros de la EAZA están obligados a seguir las recomendaciones de cría que proporcionan. Por tanto, la decisión del destino de los individuos debe estar avalada también por ellos, según la EAZA. Este dato es completamente falso, los delfines pertenecen al Ayuntamiento de Barcelona y no tiene ningún contrato firmado con esta organización pero la EAZA insiste en este argumento erróneo para hacer una presión ilegítima. Una de las opciones que barajó el Ayuntamiento de Barcelona era trasladar provisionalmente a los individuos a otro zoo donde tuvieran unas instalaciones mejores a la espera de la construcción de un santuario. Pero la EAZA no se mostró colaboradora con las condiciones que puso el Ayuntamiento: no criar, no hacer espectáculos y que pudiesen ser trasladados una vez el santuario estuviese listo.  La EAZA no quiere encontrarles la mejor opción para los delfines, sino garantizarse su control. Los delfines son una especie muy rentable para los zoos. 

 

LOS DELFINES CORREN PELIGRO EN LOS ZOOS

 

Aún siguen diciendo que los delfines están más a salvo en los zoos que en la naturaleza. De hecho, Josep Maria Alonso, jefe de investigación y conservación del zoo de Barcelona, afirmó que la opción de enviar a los delfines a un santuario en Grecia era inviable puesto que podrían contraer virus. En los zoos siguen sin estar a salvo de los virus, tal y como demuestra la muerte de Anak por esta causa. De hecho, las condiciones de la cautividad pueden facilitar el contagio. Anak sufría un estrés crónico que la hacía inmunodepresiva y por tanto más susceptible a contraer enfermedades. Del mismo modo en que su tratamiento repetido con corticoides para un problema de piel podría haber facilitado en contagio. 

Ya se ha demostrado en múltiples ocasiones el sufrimiento que estos animales tienen en cautividad, por mucho que continúen teniendo su permanente falsa sonrisa. Las agresiones entre ellos, las estereotipias y las muertes así lo avalan. Decir que pueden tener bienestar en una piscina, por muchos litros de agua que tenga, es una broma de mal gusto.  Todo por justificar la “conservación” de una especie cuyas poblaciones salvajes no se encuentran en peligro de extinción.