ZOOXXI responde al Comité de Empresa del zoo de Barcelona

ZOOXXI responde al Comité de Empresa del zoo de Barcelona

Hemos recibido con sorpresa y desagrado un ataque directo contra la Plataforma ZOOXXI, por parte del Comité de Empresa del zoo de Barcelona.

Sorpresa, porque nunca quisieron debatir con nuestra plataforma estas cuestiones planteadas de forma directa. Y desagrado, porque no deben olvidar que son servidores públicos y nuestra plataforma está tramitando un proceso de orden público (pues pretende modificarse una Ordenanza), un proceso que es además profundamente democrático (pues es la primera Iniciativa Ciudadana en la ciudad), abierto (con asambleas donde todo el mundo puede participar) y transparente (en la medida que hemos comunicado cada paso, y cada posición).

En su comunicado, el comité de empresa incurre en una serie de inexactitudes, falacias, acusaciones no explicadas, y una preocupante postura de beligerancia contra los procesos participativos, la democracia y la transparencia. También hacen un uso poco apropiado e incluso deshonesto de la reivindicación sindical.

Por un lado, realizan una serie de afirmaciones sin más explicación que la afirmación en sí, por ejemplo dicen “ZOOXXI tiene intereses ocultos”, sin decir ni cuáles son esos intereses, ni de dónde extraen dicha información.

Por otro lado afirman, sin sonrojarse, que “el zoo de Barcelona salva especies”, sin aclarar cuántas de las casi 300 especies que se exhiben hoy en el zoo cuentan con programas de reintroducción efectivos en la naturaleza.


Pero además de todo esto, que podría acusarse a un error de concepto o bien a las ocurrencias de algún miembro en particular del comité, existe una postura preocupante, que es su manifiesta contrariedad a que las ONGs de defensa animal tengan voz y voto en la Fundación Barcelona Zoo. El zoo ha sido dirigido históricamente por un pequeño puñado de personas, algunas pertenecientes a la propia estructura del zoo de Barcelona y otras a los lobbies internacionales que aprueban y defienden los intereses de los zoos. Durante todas esas décadas el zoo fue poco o nada transparente, nada democrático y absolutamente contrario a cualquier mínimo ejercicio de participación. En este mandato eso se quiso cambiar, con un papel mucho más activo por parte de la Fundación Barcelona Zoo que, además de los partidos políticos, universidades y otros organismos, amplió su patronato a las ONGs animalistas y al comité de empresa del zoo. A excepción de los partidos que son votados por la ciudadanía, solo en el caso de las ONGs animalistas la representación ha sido democrática, con una votación abierta en el marco del Consell Municipal de Convivència, Defensa i Protecció dels Animals. Todos los demás sillones de la Fundación han sido puestos a dedo, sin votación alguna. Aún así, las y los empleados del zoo han puesto el acento en cuestionar que las ONGs de protección animal tengamos un espacio de opinión y voto en la Fundación.

Pero no solo se posicionan de forma contraria a este ejercicio de participación, sino que además critican el fondo y la forma de la Iniciativa Ciudadana que, debemos recordar, se anunció y se puso en marcha mucho antes a la ampliación del patronato de la Fundación, del que ahora formamos parte. Es importante recordar que esta Iniciativa Ciudadana es la primera de la historia de la ciudad en realizarse de forma metódica y vinculante, cumpliendo con cada uno de los pasos y requisitos indicados por el reglamento de participación, utilizando la experiencia previa del mismo grupo de personas que hace 8 años llevamos a cabo la ILP para abolir las corridas de toros en Catalunya, y con el empeño de un movimiento social comprometido con la ciudad, una IC que ha sido además ejemplo y escuela para otras que vinieron luego. Se trató, y aún se trata, de un proceso ejemplar, limpio, transparente y cabal, y es preocupante, por anti democrático, el que se cuestione la participación y el hecho de que la ciudadanía sea cada vez más responsable, independiente y autónoma para cambiar aquello que cree que debe cambiarse utilizando, para tal fin, las herramientas de la democracia.

Pero de todo el comunicado creemos que lo más preocupante viene dado por la instrumentación que se hace del sindicalismo, una reivindicación que no solo respetamos sino que apoyamos profundamente, pues gran parte de nuestro activismo proviene de esos espacios. En este caso el comité de empresa no está haciendo una protesta sindical, sino que está instrumentando el sindicalismo para opinar con una autoridad que no tiene sobre el modelo que debe tener el zoo. La IC, lejos de atentar contra los puestos de trabajo, por primera vez los fortifica enmarcándolos en una Ordenanza: es la primera vez que el zoológico tendrá una regulación de obligatorio cumplimiento, formulado en Ordenanza, en lugar del papel mojado que suelen representar los planes estratégicos que cada cuatro años vuelven a presentarse para jamás poder aplicarse. Para ZOOXXI el próximo plan estratégico que se redacte, que deberá estar ajustado a lo que plantea el texto de la IC, será el primero que se aplicará por varios años más allá del partido que gobierne, una política de Estado y no de gobierno, algo que dota de sosteniblidad y seguridad a los puestos de trabajo y sus condiciones. Las y los empleados tienen todo el derecho de dar y defender su opinión sobre el modelo de zoo al que debemos apuntar, pero deben hacerlo en los espacios destinados a ese debate, como por ejemplo la Fundación Barcelona Zoo de la que también forman parte igual que nuestra Plataforma. El Comité de Empresa está instrumentando el sindicalismo para dar su opinión sobre el modelo de zoo, cuando dicha herramienta solo debería ser usada para plantear reivindicaciones laborales o sindicales.


En las próximas semanas redactaremos y publicaremos varias entradas en este blog, una por cada afirmación no fundamentada en el comunicado del Comité de Empresa. Y lo haremos como siempre con seriedad, con soportes intelectuales y científicos, y con espíritu de diálogo, pero también con contundencia: no debemos olvidar que el zoo de Barcelona es una vergüenza histórica, un hijo sano del colonialismo franquista, una institución regada de historias de sangre y esclavitud humana y no humana, un espacio donde se mataron animales sanos por razones logísticas, donde se encerraron animales en instalaciones interiores absolutamente inadecuadas, y donde todos los problemas actuales son el fruto de malas decisiones del pasado, de quienes las mandaron y las ejecutaron, de quienes no denunciaron públicamente las matanzas siendo entonces cómplices de las mismas. Si hay algo que no podemos cambiar es lo que hemos sido, pero sí podemos cambiar lo que seremos. Y de eso va ZOOXXI, porque los zoos solo tienen sentido si se convierten en instituciones comprometidas con la protección efectiva de la biodiversidad y la defensa de los animales.

 

Leonardo Anselmi

Portavoz de la Plataforma ZOOXXI