¿Por qué vamos al zoo?

¿Por qué vamos al zoo?

Cuando los primeros zoos abrieron al público tuvieron que contratar a personas que vigilasen a los animales para evitar los ataques de los visitantes. Se pensaban que los animales estaban ahí para ser sometidos a abusos, como si fuesen prisioneros derrotados en combate. Este combate
lo ganamos. Los zoos cambiaron sus discursos incidiendo en la percepción social que generan: promoción de la educación ambiental y la conservación de la biodiversidad en el público en general.

¿Lo han conseguido? Para comprobar las motivaciones y usos que hacen los visitantes, ZOOXXI realizó un novedoso estudio sobre el Zoo de Barcelona donde se realizaron cerca de 400 cuestionarios. La información recogida pone en manifiesto que los objetivos del zoo de Barcelona de proveer educación ambiental no se cumplen. ¿Qué utilidad tiene entonces este modelo de zoológico?

Este estudio trata las funciones que asume la entidad y la percepción social que genera. Según los resultados, la gran mayoría de visitantes no fueron capaces de recordar la información proporcionada en los paneles informativos de los zoos. Ellos mismos afirmaron que los animales estaban en pésimas condiciones, pero aún así consideraban que las visitas eran beneficiosas para los niños y niñas.

El zoo afirma colaborar con numerosos programas europeos e internacionales para la sensibilización y la conservación de las especies amenazadas. Al tratarse de un zoo del Estado español debe cumplir con la normativa y leyes de los estados miembros de la Unión Europea. Se encuentra dentro del marco legal europeo y en la ley española, Ley 31/2003 art.4b del 27. Por tanto, un componente muy significativo para la justificación de la existencia del propio zoo de ser esta voluntad de concienciar y educar a los visitantes.

Prácticamente el 50% de los encuestados no tenían constancia de la mitad de los aspectos fundamentales que la ley establece como obligatorios para la formación del público en general.

Según la página web del zoo de Barcelona su objetivo es “la conservación de la fauna salvaje y la biodiversidad del mundo, trabajando conjuntamente con otros zoos, administraciones, organizaciones y centros universitarios y científicos. Para conseguirlo se hace una acción constante en el campo de la educación y la sensibilización por la concienciación en el respeto de las especies, los hábitats y los ecosistemas en general, implicando a la sociedad de manera proactiva”. Sin embargo, de todos los programas de conservación en los que participa el zoo de barcelona, solo un taxón se encuentra en programas de reintroducción efectiva, lo que supone el 0,3% de los taxones. Si a esto se le suma la falta de efectividad en educar a sus visitantes, como demuestra este informe, podemos poner en entredicho la efectividad del modelo que mantiene actualmente el zoo de Barcelona.

La postura de las personas entrevistadas, ante un hipotético cambio de modelo de zoo donde los animales exhibidos fueran solo especies locales y los fines fueran reintroductorios, ha sido muy favorable con el 85% de la muestra a favor. La ciudadanía pide un cambio, el modelo de zoo actual no refleja la sociedad de hoy en día y ha llegado el momento de cambiarlo. Ha llegado el momento de un ZOOXXI.