El pasado 2 de julio el ayuntamiento de Barcelona hizo un comunicado anunciando el nacimiento de una nueva cría de orangután en el zoo de la ciudad. La cría nació en mayo y aún no se sabe su sexo.

Primero decir, que es una lástima que el propio ayuntamiento haga anuncios que contravienen la ordenanza de protección de los animales, dado que este nacimiento contravendría la normativa. Por mucho que la Fundación Barcelona Zoo haya realizado un convenio con una entidad local para, según el comunicado, “llevar a cabo programas de conservación, concienciación y educación de la población local para proteger a este primate”, lo cierto es que quienes están esquilmando, principalmente, los ecosistemas locales son las empresas que cultivan productos para abastecer los mercados internacionales. Los orangutanes del zoo de Barcelona no cumplen ningún rol en la conservación y la protección de los orangutanes en sus ecosistemas locales.

Lo segundo es que esperamos que la nueva cría no sea macho. Esto lo esperamos porque, según la guía de buenas prácticas para el orangután de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios, los machos tienen un pequeño problema en los zoos de esta red, a la que pertenece el zoo de Barcelona. Según  esta guía , redactada además por Mª Teresa Abelló, conservadora de primates del zoo de Barcelona, “La colocación de un número creciente de machos jóvenes es un problema para la EEP (European Endangered Species Programme). Estos machos son necesarios para fines reproductivos en el futuro, pero temporalmente sobran debido a la falta de alojamiento adecuado disponible. En los últimos años, algunos propietarios intentaron albergar grupos de machos (solo dos o tres machos) que hasta ahora no han tenido mucho éxito debido al comportamiento agresivo de los machos subadultos/adolescentes”. Esta circunstancia también ocurre con los gorilas macho de la red europea de zoos y acuarios.

¿Y por qué los zoos se colapsan de animales que en la naturaleza están en peligro
de extinción? Efectivamente, porque no realizan programas serios de conservación y de reintroducción de los individuos que reproducen. Los zoos necesitan animales que poder exhibir, y anuncios como el nacimiento de crías para atraer a visitantes. Las afirmaciones de la actual dirección diciendo que en un futuro será necesario la reintroducción de los animales de los zoos es una simple maniobra de distracción, para hacer ver que se está cumpliendo con la ordenanza. ¿Por qué esperar al futuro, si la situación es tan negativa?

Así es el capitalismo en los zoos, en la naturaleza desaparecen los individuos, en los zoos sobran y no saben qué hacer con ellos. «Sobran» porque evidentemente no los van a reintroducir. Para el capitalismo es muy fácil vender este nacimiento en pos de la conservación y de la educación a una ciudadanía que no acaba de entender la gravedad de la situación del planeta. Pero los mensajes conservacionistas y educativos de los zoos son sencillamente falsos. Este nacimiento deseduca profundamente y mantiene a la sociedad en la falsa ilusión de que no importa que la naturaleza desaparezca, ya están los animales en los zoos. El problema es que si no hacemos algo ya mismo, los ecosistemas del futuro próximo no se parecerán en nada a los actuales, y no habrá donde reintroducir a los animales. Desde ZOOXXI seguimos en diversos procesos de denuncia contra el zoo de Barcelona, tanto por incumplimiento de la ordenanza como por infracciones graves de la ley de protección de los animales autonómica.