Mendoza estudia ampliar su lista de Monumentos Naturales

En una nueva instancia de trabajo legislativo, la Comisión de Ambiente, Cambio Climático, Riesgo de Desastres, Asuntos Territoriales y Vivienda del Senado provincial analizó la propuesta de incorporar ocho especies de fauna silvestre mendocina a la Ley de Monumentos Naturales. La iniciativa fue debatida a partir de las exposiciones técnicas y argumentativas de especialistas del sector público, académico y de la sociedad civil, entre ellos Juan Ignacio Haudet (titular de Biodiversidad y Ecoparque Mendoza), Adrián Gorrindo (Jefe del Departamento de Fauna Silvestre), y Leandro Fruitos, miembro de la Fundación Franz Weber.

El proyecto, impulsado por la senadora Yamel Ases, cuenta con un valioso antecedente argumentativo en el Expediente N°1337-D-2017-0387 y la Nota 138-L rubricada por el Gobernador Alfredo Cornejo en 2019. Su objetivo es ampliar el listado de especies protegidas bajo la figura de Monumento Natural Provincial, una herramienta jurídica clave para garantizar la conservación efectiva de especies en riesgo y sus hábitats.

Monumentos Naturales: una herramienta estratégica para la conservación

La figura de Monumento Natural, prevista en la Ley N°6599/1998 y su modificatoria N°7066/2002, otorga máxima protección legal a especies de alto valor ecológico, cultural y educativo. Esta categoría permite implementar estrategias de conservación in situ y ex situ, promover la investigación científica, fortalecer la educación ambiental y asegurar la integración de estas especies al patrimonio natural de la provincia.

Actualmente, en Mendoza, están declaradas Monumento Natural las siguientes especies: Cóndor (Vultur gryphus), Choique o Suri (Pteronemia pennata), Guanaco (Lama guanicoe), Tortuga del macizo extracordillerano del Nevado (Chelonoidis donosabarrosi), Liebre mara, criolla o patagónica (Dolichotis patagonum) y el Pichiciego (Chlamyphorus truncatus), junto con sus respectivos hábitats naturales.

En los últimos meses, otras provincias argentinas como Córdoba y Chubut han avanzado en la ampliación de sus listas de Monumentos Naturales, reconociendo el valor estratégico de esta figura para detener la pérdida de biodiversidad y fortalecer la gobernanza ambiental. Mendoza se suma así a un proceso federal de modernización normativa y compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La propuesta se alinea directamente con la Meta 4 del Marco Mundial Kunming-Montreal para la Diversidad Biológica, que insta a los Estados a detener la extinción de especies amenazadas, restaurar la diversidad genética y gestionar eficazmente las interacciones entre humanos y vida silvestre. También contribuye al cumplimiento del ODS N°15, centrado en la protección de ecosistemas terrestres.

Especies propuestas para su declaración como Monumento Natural Provincial

En el proyecto de Ley presentado ante la Comisión del Senado, se propone ampliar la lista de Monumentos Naturales incorporando las siguientes especies:

  • Piche (Zaedyus pichiy)

Especie que ha sido evaluada recientemente para la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN en 2024 y está catalogado como “Casi Amenazado”. Presente en una serie de áreas protegidas, es cazado furtivamente con frecuencia y se registran extinciones locales en algunas zonas, llevando a una tendencia poblacional decreciente.

  • Cardenal Amarillo (Gubernatrix cristata)

La captura de esta especie para el comercio de aves, sumada a la pérdida de hábitat, ha dado como resultado disminución tal que califican como especie “en peligro”, evaluados por última vez para la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN en 2018.

  • Siete Cuchillos (Saltator aurantiirostris)

Si bien está catalogado como de Preocupación Menor, según la última evaluación en 2024 para la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN. Debido a su presencia en nuestro territorio, la población local también se ha visto severamente disminuida por la caza furtiva.

  • Águila Coronada (Buteogallus coronatus)

De población pequeña, enfrenta frecuentes amenazas referidas a la caza furtiva. Evaluada por última vez para la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN en 2024, está catalogada como “en peligro”.

  • Ranita Del Pehuenche (Alsodes pehuenche)

Ha sido evaluada por última vez para la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN en 2018 y está catalogada como “en peligro crítico” en relación a la cantidad de ejemplares, y la continua disminución de calidad de sus hábitats.

Incluso en el año 2017, desde Nación se la incluyó en el “Plan Extinción Cero”.

  • Bagre Otuno (Diplomystes viedmensis cuyanus)

Evaluado por última vez para la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN en 2022, ha sido catalogado como “especie con datos insuficientes”.

Con características de primitividad en su evolución, su estudio reviste importancia a nivel mundial y local, ya que al ser una especie nativa, protegerlas permite conocer y estudiar su biología reproductiva, las condiciones ecológicas de su hábitat, la etología, la estructura y complejidad biológica, y su dinámica poblacional.

  • Lagartija De Nihuil (Liolaemus rabinoi)

Esta especie pertenece a la herpetofauna endémica de Mendoza, y ha sido la única especie de lagartijas del país declarada “en peligro” por la Asociación Herpetológica Argentina (2012) y como “en peligro crítico” por la UICN en su última evaluación del 2014.

  • Gato Andino (Leopardus jacobita)

Sus poblaciones se encuentran naturalmente dispersas y fragmentadas lo que, combinado con la dificultad de accesibilidad a su hábitat y su carácter huidizo natural, ha dificultado su estudio manteniéndola como una de las especies menos conocidas a nivel mundial. Evaluado por última vez en el año 2024, fue catalogado por la UICN como “especie en peligro” en toda su distribución ya que es considerado ecológicamente raro y con bajos números poblacionales.

Desde Fundación Franz Weber celebramos este proceso. “La vulnerabilidad de los ecosistemas mendocinos, agravada por la aridez, el cambio climático y la intervención humana, exige respuestas institucionales valientes y articuladas. Esta propuesta representa una oportunidad histórica para consolidar una política pública de conservación ética, científica y participativa”, expresó Leandro Fruitos.

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